Aumentan los “futbolistas naturalizados veteranos”

EXTRANJEROS . Actualmente en la División Profesional del fútbol boliviano existen más de nueve jugadores extranjeros que juegan como ciudadanos bolivianos. Con 41 años el uruguayo David Enrique Díaz es el más veterano. Oriente tiene al argentino Maximiliano Caire.

Por temas familiares y algunos por el interés de jugar en la selección, en la primera división del fútbol en Bolivia aumentan los jugadores que deciden adquirir la ciudadanía boliviana (naturalizarse). Actualmente hay más de nueve futbolistas naturalizados.

La mayoría de los que se naturalizan son futbolistas ya veteranos, tal es el caso de Maximiliano Caire, de 35 años. El argentino llegó al país en 2020 para jugar en Oriente Petrolero.

El defensor albiverde se naturalizó por su tercera hija que nació en Santa Cruz. Si bien en Oriente ya no ocupa plaza de extranjero, no puede jugar en la selección boliviana porque no cumple los cinco años de residencia permanente.

Una de las polémicas naturalizaciones fue sin duda la del zaguero central paraguayo Nelson Cabrera, en 2016. El futbolista jugó con la selección dos partidos sin haber cumplido el tiempo de residencia que exige la FIFA, esto ameritó una sanción deportiva para la ‘Verde’.

Desde esa polémica de 2016, el ‘Rompe Huesos’ Cabrera nunca más fue convocado a la selección. Actualmente juega en Nacional Potosí.

El jugador naturalizado más veterano que actualmente juega en Independiente Petrolero es el zaguero David Enrique Díaz. El nacido en Uruguay tiene 41 años y es una pieza importante en el equipo dirigido por Marcelo Robledo.

Un jugador naturalizado que sueña con jugar en la selección es el delantero colombiano Jair Reinoso, de 38 años. En uno de sus últimos partidos el colombiano festejó uno de sus goles besando el cintillo de capitán en Aurora que tenía los colores de la tricolor boliviana.

Desde su llegada a Bolivia el delantero cafetalero lleva convertido más de 200 goles. Solo en el torneo de la División Profesional ya convirtió 15 goles.

Uno que recientemente tuvo su oportunidad en la ‘Verde’ es el volante de contención argentino Luciano Ursino. El mediocampista de 34 años no convenció con su rendimiento y ya no fue tomado en cuenta para la tercera y cuarta fecha de las Eliminatorias.

Ursino llegó a Bolivia el 2018 para jugar en Sport Boys. Mientras jugaba en el equipo warneño conoció a su esposa Noury Somoza con la que tiene dos hijos.

Otros jugadores naturalizados que juegan en Bolivia son el portero paraguayo Arnaldo Giménez, de 36 años; el brasileño Antonio Thomaz Santos, de 37 años; el argentino Patricio Rodríguez, de 33 años y el defensor argentino Martín Chiatti, de 31 años.

El volante ofensivo de Blooming, Rafinha, podría sumarse a la legión de jugadores naturalizados en Bolivia. El brasileño ya inició los trámites. Le agrada la idea de jugar en la selección boliviana.

Source Ronald Pérez