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Borth: Plantea reducir el gasto público y banda a combustibles

PROPUESTA. El Plan de Emergencia económica, de la agrupación Albus del ex senador Carlos Borth plantea reducir el gasto corriente en un 20%, para darle un respiro a las arcas estatales, seguido aplicar una banda de subvención a los diferentes sectores y liberar las exportaciones.

El ex senador y analista político a tiempo de presentar la agrupación ciudadana “Alianza Bolivia Unida y Solidaria” (Albus), presentó su plan de reactivación económica que identifica cinco problemas básicos que afectan la economía nacional; el elevado gasto corriente, empresas públicas deficitarias, la subvención de los combustibles líquidos, el déficit comercial cíclico y tendencial y la transferencia directa a sectores vulnerables o bonos.

La propuesta económica denominada “Plan de Emergencia económica”, establece medidas a corto plazo, para reducir el crecimiento del gasto corriente el año 2005 era de mil millones de dólares y creció a 11.800 millones de dólares el 2022, es decir un déficit promedio anual de 3.000 millones por año.

A decir de Borth, esta medida en el primer año permitirá bajar el 20% del gasto corriente, para ello es necesario que el presupuesto fije como máximo a 2.200 millones los recursos destinados a estas partida, representando alrededor del 60% menos cada año. “El gasto corriente el año 2005 era de mil millones de dólares en el presupuesto general, este año saltó a 11.800 millones de dólares”, cita el analista.

En el segundo problema que son las deficitarias empresas públicas, Borth propone privatizar o cerrar 10 de las 17 empresas públicas que tienen una deuda con el Banco Central de Bolivia (BCB), de más de 2.200 millones de dólares. “Los trabajadores tendrán el privilegio de adquirir las empresas donde trabajan, si ellos no hacen uso de ello se subastan públicamente y las que nadie quiera serán cerradas”, puntualiza.

La subvención de los combustibles líquidos, es decir gasolina y diésel que representan un gasto de 6.800 millones de dólares para el Estado boliviano. Debe aplicarse bandas de precio diferencial, es decir mantener la subvención en el transporte público urbano e interprovincial para evitar un efecto rebote de incremento de los productos de la canasta familiar. Una segunda banda del 50% al transporte de carga o pesado y el precio real internacional para los vehículos particulares.

En el caso del sector productivo, Borth sugiere fijar el precio de combustibles líquidos a precio internacional pero con programas de compensación como la eliminación del Impuesto a las Transferencias (ITF) y la importación libre de combustibles. Finalmente el plan plantea liberar las exportaciones para todos los productos para garantizar el ingreso de divisas internacionales.

Source Patricia Canido Aroni