Costa dice que no conoció a Marset en ninguna instancia

INVESTIGACIÓN . El presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), Fernando Costa, declaró ayer ante la Fiscalía como testigo en el caso del narco uruguayo Sebastián Marset, y aseguró que no permitirá que el narcotráfico penetre en el fútbol boliviano.

El presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), Fernando Costa, declaró ayer ante la Fiscalía como testigo en el caso del narco uruguayo Sebastián Marset, y aseguró que no permitirá que el narcotráfico penetre en el fútbol boliviano.

“No vamos a permitir que se manche o que el narcotráfico penetre en el fútbol boliviano. (…) estamos aquí para prestar la declaración”, explicó en la ciudad de Santa Cruz.

El dirigente debía declarar la semana pasada en la capital oriental, pero pidió declarar en La Paz. La solicitud fue rechazada y su cita en la Fiscalía fue reprogramada para este martes.

“Personalmente no lo he conocido a ese señor (Marset) en ninguna instancia (…) Felicitamos a la Fiscalía por esta investigación, y que de una vez se esclarezca este tema que mancha al fútbol boliviano”, afirmó.

El presidente de la Asociación Cruceña de Fútbol (ACF), Noel Montaño, también fue convocado y prestó su declaración en dos oportunidades.

Marset, con 32 años, se convirtió en el más buscado de la región por la organización delictiva que manejaba. Es considerado el narcotraficante de “alto valor y peligrosidad”, y es conocido como el “hombre de las mil caras”.

Se refugió en Bolivia con tres identidades, su nombre real, como Gabriel De Souza Beumer y como Luis Paulo Amorín Santos.

Se desempeñaba como futbolista profesional, productor de espectáculos, contratista y vendedor de inmuebles de lujo.

El uruguayo fue habilitado por el club Leones El Torno FC, utilizando documentos fraguados con la identidad falsa de Luis Paulo Amorín Santos. Habría sido el dueño y financiador del club cruceño, además fue un jugador del primer plantel, en el que disputó dos partidos de titular.

Desde fines de julio de 2023 se convirtió en el hombre más buscado de la región, tras escapar de un megaoperativo en Santa Cruz; sin embargo, varias personas de su entorno están detenidas en la cárcel de Palmasola por el vínculo con la organización criminal.

Marset es investigado por narcotráfico, legitimación de ganancias ilícitas, la muerte de un fiscal paraguayo en Colombia, entre otros delitos.

Source El Mundo/ABI