CLAVE . La empatía es fundamental para resolver los problemas en el matrimonio.

El diálogo no forzado es vital para un matrimonio feliz

CLAVE . La empatía es fundamental para resolver los problemas en el matrimonio.

Cuando parece que has encontrado a la persona ideal, decides compartir la vida entera con ella. Sin embargo, no todo es color de rosa y, en ocasiones, las cosas pueden tornarse difíciles. ¿Hay una poción mágica o un libro de reglas para evitar que un matrimonio se termine? Te contamos algunos “secretos” que debes saber para lograr armonía en tu nuevo hogar.

Cada persona es un mundo: es verdad. Pero cuando existe convivencia es necesario que las partes estén de acuerdo en la toma de decisiones y el modo de vida que compartirán. Por ello, la comunicación será parte de esta “receta” para evitar el caos.

Según el portal mexicano Bodas, la comunicación es primordial e implica mucho más que tener conversaciones acerca de sus inquietudes, disgustos, pensamientos, metas, necesidades, etc. O sea, no es solo “hablar” de un tema en específico, sino de la empatía hacia los sentimientos del otro: “Eso que dice es porque lo siente y es válido”.

Al respecto, la psicóloga mexicana y autora del libro El precio del amor Lucy Serrano explica que existen mitos al respecto del diálogo y que, aunque es necesario, no siempre es lo más importante en un matrimonio. “Eso es una creencia popular errónea”, asegura. “La comunicación no es ni el problema de tus problemas ni la solución para ellos”.

Entre los consejos que la especialista da a las nuevas parejas está la recepción. Si la otra parte no tiene “voluntad de escuchar”, no va a entender ni a interiorizar lo que quieres decir. “No le salgas con la frase ‘Tenemos que hablar’, porque se asume que vendrán reproches y la discusión se convertirá en una pelea, sino que opta por frases que involucren al otro, como ‘Intercambiemos opiniones’”.

Esto nos lleva al segundo punto: el momento de hablar. Cuando el diálogo empieza, debe haber claridad. Según Serrano, cuando la primera parte comienza a expresarse, lo debe hacer con un discurso claro, conciso y evitando a toda cosa el drama.

Si empezamos con discursos que parecen ataques, explica, la otra persona se sentirá mal. “No hay que exigir o reprochar, ya que el resultado de eso será que tu pareja se ponga a la defensiva y lo que se generará será caos”.

Con respecto a las mujeres, la especialista advierte sobre el enfoque del discurso. “No causes lástima. Evita las letanías con frases que te pongan en un papel de víctima. Cambia el enfoque”, indica, y aconseja dejar una pregunta abierta para cuando comience el turno de hablar de la otra persona: “¿Qué piensas? ¿Qué opinas”.

“Cuando sufrimos en una relación, creemos que la única solución es que el otro reconozca sus errores y cambie su forma de ser. Evita el autoengaño amoroso”, añade.

El respeto se asoma entre estos consejos. Las partes deben guardar la compostura y validar las opiniones del otro, evitando gestos y palabras duras e hirientes.

Si la situación está entrando en un nivel de furia, apártese. No insultos. Evitar agravios y comparaciones con otras parejas.

No se pelea en viajes ni a la hora de dormir. Generalmente las personas actuamos como si nuestra ira nos diera licencia para decir lo que se nos antoja, y eso es destructivo.

Cuando el ambiente es insostenible, es necesaria la terapia junto con un profesional, incluso si la decisión de finalizar el matrimonio es mutua, ya que atravesar por un divorcio debe hacerse en un ambiente tranquilo. “Cuando hay problemas de pareja, muchas personas reciben tres consejos que no funcionan y son perjudiciales. Por el contrario, existen alternativas mucho mejores y más útiles. La terapia ayudará a tomar mejores decisiones”, finaliza Serrano.

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Fuente El Universo
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