“El Niño” será desfavorable para la campaña Verano 2023-2024

HUMEDAD.- El experto analista agropecuario Luis Alberto Alpire asegura que la campaña agrícola de verano  2023-2024 será afectada por la falta de lluvias generada por la corriente de El Niño.

El fenómeno climático de El Niño ha regresado después de 7 años. En 2016, causó serias afectaciones a los cultivos de invierno debido a la falta de lluvia y una aguda sequía.

Luis Alberto Alpire, analista agropecuario y ex secretario de Desarrollo Productivo de la Gobernación, indicó que la Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmó la presencia de El Niño el 4 de julio de 2023, y que ha estado presente en el planeta durante casi un año.

La incidencia de El Niño es variable. En el pasado invierno, generó lluvias suficientes para una producción histórica de sorgo de 1.600.000 toneladas, así como la mayor cantidad registrada de soya de invierno, con más de 800.000 toneladas.

Alpire señala que uno de los factores determinantes para alcanzar estos excelentes resultados han sido los efectos de El Niño, traducidos en altas temperaturas, lo que provocó que la estación más fría del año no se sintiera como tal, descartándose además las heladas que afectaron recurrentemente los cultivos.

EL VERANO SERÁ MÁS SECO

En lo que respecta a los cultivos de verano, con una superficie proyectada de siembra de 1.214.000 hectáreas para soya, 103.500 hectáreas para maíz y 57.250 hectáreas para sorgo, se encuentran con retraso debido principalmente a la falta de humedad en el suelo. Las lluvias en el este del departamento hasta la fecha han sido no solo desparejas, sino también insuficientes. Un ejemplo ilustrativo es la soya, que solo ha alcanzado un avance del 30% del grano de oro plantado, siendo que el techo óptimo de siembra es el próximo 30 de diciembre.

Lamentablemente, los efectos de El Niño están afectando negativamente la campaña más importante del sector agrícola, especialmente en lo que respecta a la soya, que se destina fundamentalmente al mercado externo (80%). Una vez abastecida la demanda nacional, se están sintiendo negativamente a través de las altas temperaturas, alternando con lluvias no tan intensas y poco frecuentes. El sector productivo está expectante de que en la segunda quincena de diciembre las precipitaciones se intensifiquen y en los 4 meses siguientes se propicien 400 a 500 milímetros de lluvia, para consolidar y alcanzar la superficie proyectada de siembra de 1.214.000 hectáreas de soya, así como para disponer

Source Marcelo Huanca Dorado