En 2023 se cometieron 7 mil vulneraciones a ecosistemas

MEDIO AMBIENTE. A través del registro de 582 casos por el Observatorio del Acuerdo de Escazú – fueron identificadas 7.070 vulneraciones a cinco derechos monitoreados por el Lidema (Liga en Defensa de la Madre Tierra). Piden reflexión.

En el Día Internacional de la Madre Tierra, la Liga en Defensa de la Madre Tierra (Lidema) pide reflexionar sobre las vulneraciones a los derechos socioambientales y la destrucción y contaminación de los ecosistemas.

De acuerdo con la presidenta de la (Lidema), Magdalena Medrano, la destrucción de los ecosistemas y la vulneración de los derechos socioambientales de quienes defienden la Naturaleza, pero también de todas las personas que habitamos Bolivia, “tienden a empeorar aceleradamente, principalmente por actividades extractivistas” (soya, ganadería, minería, hidrocarburos y otras).

No obstante, recalca también que influye la “omisión o aquiescencia” de las autoridades nacionales, departamentales y municipales, así como por la indiferencia de la mayor parte de la población boliviana, de acuerdo con un boletín de prensa emitido por dicha instancia.

VULNERACIONES

Durante 2023 fueron identificadas – a través del registro de 582 casos por el Observatorio del Acuerdo de Escazú – 7.070 vulneraciones a cinco derechos monitoreados por el Lidema: derecho de acceso a la información, a la participación y a la justicia en temas ambientales, derecho de las presentes y futuras generaciones a gozar de un medioambiente sano y el derecho de un entorno propicio para quienes defienden el ambiente.

Marco Octavio Ribera, autor del Estado Socioambiental de Bolivia 2023, llama la atención sobre la existencia de, al menos, diez áreas del territorio nacional que corren el riesgo de convertirse en zonas de sacrificio ambiental.

Advierte que, si no se toman recaudos socioambientales ni mecanismos de control y regulación inmediatos y efectivos, el 40% de las tierras del país se transformarán en áreas irreversiblemente afectadas.

Ante esta cada vez más alarmante situación socioambiental, Medrano llama a los órganos del Estado y a la sociedad en su conjunto a reflexionar sobre la urgencia de construir una nueva visión de país, que considere el largo plazo, los límites biofísicos de la Naturaleza y a las sociedades como parte de ella.

El año 2009, el Estado Plurinacional de Bolivia impulsó el cambio del Día Mundial del Medio Ambiente, por el Día Internacional de la Madre Tierra. Desde entonces, cada 22 de abril, las Naciones Unidas conmemoran este día que busca promover un enfoque holístico con la naturaleza y superar la persistente visión antropocéntrica que la especie humana tiene ante todo lo que la rodea.

Sin embargo, este avance conceptual, repetidamente planteado en las políticas y planes de desarrollo nacional, ha sucumbido ante una visión de crecimiento de corto plazo, poniendo en un riesgo cada vez mayor las posibilidades de adoptar un modo de producción armónico con la Madre Tierra.