Envían a prisión a dos sujetos por dos feminicidios distintos

CASTIGO . Dos hombres fueron sentenciados a 30 años de cárcel sin derecho a indulto por haber matado a dos mujeres en hecho distintos. Uno mató a su expareja mediante estrangulamiento, mientras que el otro apeló a los golpes. Uno de ellos dijo que se le pasó la mano.

Los autores de dos feminicidios distintos fueron enviados a la cárcel con penas de 30 años. Un feminicidio se cometió en Cochabamba y otro en La Paz.

En el caso de Cochabamba la víctima es Tomasa P., de 40 años, quien murió estrangulada por su expareja Ismael F., de 40 años.

Según la investigación, este sujeto habría salido hace poco de la cárcel, por lo que fue en busca de su expareja para asfixiarla. El sujeto confesó el crimen mediante una llamada a la Alcaldía del municipio de Entre Ríos.

Mediante un video corto difundido en redes sociales, el sujeto admitió su culpa y dijo que se le pasó la mano ya nada se podía hacer.

El sujeto aceptó someterse a un procedimiento abreviado y fue condenado a 30 años de cárcel a cumplir en el penal de El Abra.

Con relación al feminicidio de La Paz, la víctima tenía 29 años y su pareja que la mató a golpes es 10 años mayor que ella.

El crimen ocurrió el 14 de octubre del año 2016, cuando los familiares denunciaron que Daniela D., de 29 años había desaparecido luego de asistir con su pareja a un karaoke en el municipio de Guanay.

En ese marco, se inició la investigación y búsqueda de la joven y se llegó a establecer que el día de la desaparición su pareja tenía un tráfico de llamadas constantes con dos de sus empleados a quienes había pedido ayuda para enterrar el cuerpo de su enamorada.

De acuerdo a la investigación, se determinó que el sujeto y su enamorada se fueron a su domicilio donde discutieron por celos, en ese momento él la atacó y golpeó en el cuerpo y la cabeza hasta provocarle la muerte por traumatismo cráneo encefálico de acuerdo a la autopsia médico legal, después metió el cuerpo a un vehículo y la llevó a enterrar con ayuda de sus empleados.

Luego de ocho años la familia de la víctima recién pudo encontrar justicia con la sentencia condenatoria para el feminicida.

Source Ronald Pérez