La comunidad chiquitana de Candelaria marcha por el agua

La comunidad de Candelaria, ubicada a 20 km al sur de Santa Cruz, se ha movilizado en protesta por la continua falta de agua. Con poco más de 700 habitantes, la escasez de agua ha llevado a los residentes al límite de su paciencia y resistencia.

UN GRITO DESESPERADO POR AGUA

Víctor Pérez, vicepresidente de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), describió la difícil situación con lágrimas en los ojos. “Ya hemos sufrido bastante por falta de agua”, dijo. Mujeres de la comunidad compartieron su sufrimiento diario, contando el sacrificio que hacen todos los días por conseguir un poco de agua. Actualmente, los 700 habitantes dependen de una sola bomba de agua, que se agota rápidamente entre las cinco y seis de la mañana. “Si la gente no madruga, se queda sin agua”, comentó una de las mujeres, añadiendo que a veces se ven obligados a usar agua destinada para los animales y lavar ropa.

UN LLAMADO URGENTE A LAS AUTORIDADES

Bartolomé Suárez, presidente de la comunidad, hizo un llamado a las autoridades para que se sensibilicen con su situación y tomen medidas inmediatas. “Pedimos a las autoridades que se pongan la mano en el pecho”, instó Suárez. La comunidad ha organizado una marcha hacia la ciudad de Santa Cruz para hacer escuchar su reclamo. Si no reciben respuesta a su pedido, advierten que seguirán protestando hasta las últimas consecuencias.

La comunidad de Candelaria, harta de promesas incumplidas, inicio una marcha por el agua que comenzó el lunes muy temprano y llegó en la tarde a Concepción. “No podemos seguir viviendo así”, dijo Pérez. La movilización hacia Santa Cruz es un esfuerzo desesperado por parte de una comunidad que busca justicia y atención a sus necesidades básicas.