La producción agrícola rivaliza con ingresos de hidrocarburos

DIVISAS PARA EL PAÍS .-  La producción agrícola  en el 2023, liderada por la soya  ha generado más $us 1.500 millones frente a los $us 1.700 millones producidos por los hidrocarburos

En un hito histórico para Bolivia, la producción agrícola, en particular la de soya, ha alcanzado niveles de exportación que prácticamente igualan los ingresos generados por los hidrocarburos. Según revela la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO), que este año celebra su 50 aniversario, las cifras correspondientes al periodo de enero a octubre de 2023 son reveladoras.

Durante dicho periodo, las exportaciones de hidrocarburos ascendieron a la impresionante cifra de $us 1.700 millones. En paralelo, la producción, especialmente de soya, se destacó con un valor de exportación de $us1.530 millones.  Estos números reflejan un avance significativo, evidenciando que la producción agrícola, liderada por la soya, se encuentra a punto de igualar a la tradicional fuente de ingresos de Bolivia, los hidrocarburos.

LA SOYA PIEZA FUNDAMENTAL EN LA SEGURIDAD ALIMENTARIA

Jaime Hernández, Gerente de la ANAPO, enfatiza la trascendencia de este logro y destaca el papel crucial que desempeña la soya en la alimentación y la cadena productiva de los bolivianos. «La soya no solo es un motor económico, sino también una pieza fundamental en la seguridad alimentaria de nuestro país. Su contribución al valor agregado y su versatilidad en la rotación de cultivos, como alternativa al maíz, son aspectos que han potenciado este éxito», declara Hernández.

BIOTECNOLOGIA E INNOVACIÓN AUMENTAN EFICIENCIA DE LA PRODUCCIÓN AGRÍCOLA

Fernando Romero, presidente de la ANAPO, resalta dos estrategias clave que han impulsado aún más el sector agrícola en Bolivia. La primera se centra en la apuesta por la biotecnología y la innovación tecnológica en la producción de alimentos. Esta visión vanguardista ha permitido aumentar la eficiencia y la calidad en la producción agrícola.

La segunda estrategia destacada por Romero es la expansión de la frontera agrícola, abriendo nuevas oportunidades para el desarrollo rural y la generación de empleo. Esta visión de crecimiento sostenible no solo ha fortalecido la posición de Bolivia en el mercado internacional, sino que también ha consolidado al sector agrícola como un pilar fundamental de la economía nacional.

El 2023 se erige como un año emblemático para la agricultura boliviana, demostrando que la diversificación y la apuesta por la innovación son clave para alcanzar nuevos horizontes económicos. La producción de soya, en particular, se posiciona como un protagonista indiscutible en este éxito, marcando un hito que augura un futuro prometedor para el sector agrícola de Bolivia.

Source Iván Ramos Parada