Las lluvias de marzo salvarán las siembras tardías de enero

CULTIVOS.- Las últimas lluvias generan la suficiente humedad para salvar las siembras tardías de enero en soya, maíz y sorgo. Expertos consideran que la corriente de “El Niño” comienza a debilitarse y las lluvias serán más regulares

El ex secretario de Desarrollo Agropecuario  y analista  Luis Alberto Alpire asegura que el fenómeno El Niño, evento atmosférico que provoca el aumento de las temperaturas combinado con períodos de sequía, se debilita,  y esto se refleja en las intensas lluvias registradas  la segunda quincena de febrero, como por las precipitaciones en marzo.

Las lluvias de la semana pasada, en condición de moderada a fuerte en la mayor parte del departamento con énfasis en el Este y la mayoría del territorio del chaco cruceño  generó suficiente humedad para garantizar el cultivo de la soya, maíz y sorgo, además del choclo como del frejol en la provincia Cordillera.

Estas lluvias salvarán los cultivos tardíos  en todo el ciclo vegetativo de la planta hasta su cosecha a fines de abril, habida cuenta de su siembra fue en enero, por la evidente insuficiencia de agua en el suelo.

La regularidad de las lluvias incluso con la intensidad requerida desde la segunda quincena de febrero, responde al debilitamiento del fenómeno El Niño, reflejado en el último reporte de la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del fenómeno El Niño (Enfen) en el Perú, emitido el pasado viernes 2 de marzo del 2024, ratificando la condición cálido-débil en marzo, y en abril se anticipa un cambio del temperamento del evento atmosférico de cálido a neutral, como también a partir de mayo es más probable que prevalezca las condiciones neutrales.

Esta situación implica que las precipitaciones en marzo y que puedan continuar en parte de abril son auspiciosas, favoreciendo la humedad necesaria en los cultivos hasta su cosecha, generando esperanza en los productores en esta magra campaña de verano, afectada por recurrentes períodos de sequías. 

Ante esta situación se hace imperante la necesidad de contar con el evento transgénico HB4 tolerante a la sequía, demanda que insisten los productores hace más de 10 años, lo que hubiera evitado o por lo menos mitigado, por ejemplo, las pérdidas estimadas por Anapo en la actual campaña de verano 2023-2024, que ascienden a 600 Mil TN de soya, originada por la insuficiente humedad del suelo.