Lluvias de abril generan bastante humedad para cultivos de invierno

La regularidad de las lluvias desde la segunda quincena de febrero, marzo e incluso abril de este año obedecería al debilitamiento del fenómeno El Niño, el cual propicia altas temperaturas y períodos de sequías, de acuerdo a lo estimado por la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional de este evento atmosférico en el país vecino del Perú, y reafirmado por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) con sede en Ginebra, Suiza, a través de la condición cálida-moderada en febrero, cálida-débil en marzo, e ingresaría en fase neutra en el trimestre de abril, mayo y junio con un margen de 80% de probabilidades, señaló Luis Alberto Alpire, agrometeorólogo.

Si contrastamos con las precipitaciones sucedidas en el período de referencia hasta la primera semana de abril inclusive, podemos concluir que las lluvias han sido beneficiosas, aunque no cubrieron la totalidad del departamento con la intensidad requerida, excluyendo principalmente los municipios de Cabezas en Cordillera, así como Pailón, Cuatro Cañadas y San Julián en la Chiquitania, donde la afectación a los cultivos de soya, maíz y sorgo es de alto impacto.

Cabalmente, esta segunda semana de abril comenzó con lluvias en las zonas donde en meses pasados hubo mucha sequía, como los municipios de San Julián, Cuatro Cañadas y Pailón. También, el norte integrado recibió ayer una copiosa lluvia.

En la provincia Florida, las hortalizas y frutales tendrán la humedad necesaria para obtener buen rendimiento en su cosecha, como también las precipitaciones serán oportunas para abastecer con agua los atajados en la provincia Manuel María Caballero, cuyo objetivo no solo es proveer el líquido elemento para el ganado, sino también para el riego de las verduras, frutillas, uvas, etc.