l itinerario del viaje del papa Francisco a Canadá, que realizará del 24 al 30 de julio próximo y anunciado el pasado viernes, causó desagrado en algunas de las comunidades indias que esperaban en sus territorios al Pontífice y sus disculpas en nombre de la Iglesia por los abusos y los malos tratos perpetrados en los internados católicos en perjuicio de los jóvenes nativos. Demasiado breve, con solo tres etapas y con el agravante de que deja fuera algunos lugares simbólicos del escándalo, en realidad insuficiente en comparación con la magnitud del drama sufrido. Así opinan algunas de las comunidades indígenas involucradas, incluido el Papa, en los encuentros celebrados en el Vaticano entre finales de abril y principios de mayo, además de pedir “perdón a Dios” y manifestar su “indignación”, su “vergüenza” y su “dolor”, había prometido llevar personalmente su cercanía a sus respectivas tierras de origen. El programa detallado del viaje se dará a conocer más adelante, pero por ahora se conocen las tres etapas: Edmonton, capital de la provincia occidental de Alberta, Quebec, capital de la provincia francófona del mismo nombre, e Iqaluit, capital del territorio de Nunavut, en el extremo norte, casi al borde del círculo polar ártico, en tierras de los inuit. En particular en Alberta, pero también en otras zonas, hubo una gran red de escuelas residenciales. Son aquellos donde, desde mediados del siglo XIX hasta la segunda mitad del XX, más de 150.000 niños de las comunidades indígenas fueron asimilados, obligados a asistir a escuelas regentadas por la Iglesia por cuenta del Estado, donde no tenían el derecho a hablar su propio idioma. Allí sufrieron brutales maltratos, fueron separados de sus familias y privados de su identidad y cultura, para convertirse en pequeños católicos. La visita papal, sin embargo, escapa a varios lugares simbólicos de este drama de época para las llamadas “Primeras Naciones” del país, y esto no satisface a varias comunidades indígenas. Es el caso de la Columbia Británica, en la costa oeste del país, provincia donde el año pasado se encontraron en Kamloops los restos de 215 niños aborígenes que habían sido enterrados en los terrenos de un ex colegio.

Nativos de Canadá molestos por ‘corta’ estadía del Papa

DESAGRADO. Comunidades nativas de Canadá expresaron su enojo al conocer del poco tiempo que el Sumo Pontífice estará en ese territorio ya que esperaban esté más tiempo para poder escuchar los reclamos de abusos de la iglesia católica en albergues de niños nativos.

REACCIÓN. Nativos insatisfechos con viaje que hará el papa Francisco a Canadá.

El itinerario del viaje del papa Francisco a Canadá, que realizará del 24 al 30 de julio próximo y anunciado el pasado viernes, causó desagrado en algunas de las comunidades indias que esperaban en sus territorios al Pontífice y sus disculpas en nombre de la Iglesia por los abusos y los malos tratos perpetrados en los internados católicos en perjuicio de los jóvenes nativos.

Demasiado breve, con solo tres etapas y con el agravante de que deja fuera algunos lugares simbólicos del escándalo, en realidad insuficiente en comparación con la magnitud del drama sufrido.

Así opinan algunas de las comunidades indígenas involucradas, incluido el Papa, en los encuentros celebrados en el Vaticano entre finales de abril y principios de mayo, además de pedir “perdón a Dios” y manifestar su “indignación”, su “vergüenza” y su “dolor”, había prometido llevar personalmente su cercanía a sus respectivas tierras de origen.

El programa detallado del viaje se dará a conocer más adelante, pero por ahora se conocen las tres etapas: Edmonton, capital de la provincia occidental de Alberta, Quebec, capital de la provincia francófona del mismo nombre, e Iqaluit, capital del territorio de Nunavut, en el extremo norte, casi al borde del círculo polar ártico, en tierras de los inuit.

En particular en Alberta, pero también en otras zonas, hubo una gran red de escuelas residenciales.

Son aquellos donde, desde mediados del siglo XIX hasta la segunda mitad del XX, más de 150.000 niños de las comunidades indígenas fueron asimilados, obligados a asistir a escuelas regentadas por la Iglesia por cuenta del Estado, donde no tenían el derecho a hablar su propio idioma. Allí sufrieron brutales maltratos, fueron separados de sus familias y privados de su identidad y cultura, para convertirse en pequeños católicos.

La visita papal, sin embargo, escapa a varios lugares simbólicos de este drama de época para las llamadas “Primeras Naciones” del país, y esto no satisface a varias comunidades indígenas. Es el caso de la Columbia Británica, en la costa oeste del país, provincia donde el año pasado se encontraron en Kamloops los restos de 215 niños aborígenes que habían sido enterrados en los terrenos de un ex colegio.

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Fuente ANSA
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