Sequía causa una pérdida de $us 300 millones en cultivos de soya

EFECTOS. La producción de soya atraviesa la mayor crisis de los últimos 30 años efecto de la sequía que afectó el 25%, de la siembra, representando menos 800.000 toneladas y un daño económico de $us 300 millones a la exportación. Son cuatro municipios afectados que concentra el 55% de la superficie cultivada.

La aguda y prolongada sequía arrastrada desde hace varios meses pasó factura al sector agrícola que afronta una severa crisis de los últimos 30 años por este fenómeno en la campaña de verano 2023-2024, sobre todo en el cultivo de soya. Estimaciones de la Asociación de Oleaginosas, Trigo, sorgo y girasol (Anapo), dan cuenta que la baja productividad mermará al menos 800 mil toneladas, en comparación con la campaña de verano 2022-2023, causando una afectación económica que oscila los 300 millones de dólares para toda la cadena de valor que se enlaza con la soya.

El gerente general de Anapo, Jaime Hernández indicó que las cifras emitidas son conservadoras de los efectos causados por las lluvias tardías en a campaña de verano.  “Hemos tratado de ser los más responsables con la información y con cerca de un 50% de avance de cosecha hemos podido constatar que la disminución en la productividad en los rendimientos es mucho más considerable de lo que se preveía inicialmente. Nosotros estimamos en función a eso que por lo menos 800.000 toneladas menos de producción”.

En tanto, el presidente de Anapo, Fernando Romero, agregó que la situación es crítica para los productores sobre todo los pequeños y medianos que son tendrán dificultades para afrontar la siembra de invierno o una venidera campaña de verano el siguiente año.

“La situación que atravesamos trágicamente hoy pone en peligro la sostenibilidad de toda la agricultura en nuestra región”, enfatizó Romero.

El fenómeno climático daño 500.000 hectáreas que representan el 25% de la superficie cultivada y comprenden los municipios de Pailón, Cuatro Cañadas, San Julián y San José de Chiquitos, donde se concentra el 55% de la superficie cultivada.

“Al reducir la producción de granos en estas zonas, amenaza la viabilidad de la industria agrícola y de todos los actores que componen la cadena productiva de la soya (proveedores de insumos, exportadores, transportistas y otros).”, resalta Romero.

Alrededor de 6.000 familias afectadas están perdiendo sus medios de vida, y además se ven imposibilitadas de cumplir sus obligaciones financieras con la banca, con los proveedores de insumos y con la agroindustria que los financian. En consecuencia, no podrán sostener la importante cadena que, además, asegura la futura siembra de alimentos estratégicos como el trigo, maíz, sorgo y girasol; los cual pone en riesgo la economía nacional y la seguridad alimentaria del país.

PEDIDO

Ante esta situación sin precedentes, ANAPO hace un llamado urgente a las autoridades gubernamentales para colaborar en la búsqueda de soluciones inmediatas y a mediano plazo.

Entre las medidas urgentes propuestas está la reprogramación de créditos de la banca para los productores afectados, la creación de un fondo de reactivación que permita reprogramar la deuda de capital operativo a 5 años, para alivianar la carga financiera del productor; y la aprobación de nuevos eventos de biotecnología, como la soya HB4 tolerante a sequía, que se encuentra en proceso de evaluación de campo.

También sugieren avanzar en la aprobación de la soya con tecnología Intacta con base en la homologación de los estudios realizados en países vecinos del Mercosur. Esto permitiría contar con genética de alto potencial de rendimiento para mejorar la productividad y para mitigar las perdidas por sequía y ataque de plagas.

El presidente de Anapo garantizó el abastecimiento interno, de soya a pesar de las cuantiosas pérdidas productivas, ya que solo requiere el 20% del total anual de nuestra producción de grano”, afirmó Romero.

Source Patricia Canido Aroni