Tacanas paralizan plantación de Palma Africana en su territorio

IMPOSICIÓN.- El Consejo de Corregidores de los pueblos Tacanas decidieron rechazar el programa de la Palma Aceitera Africana en todas las comunidades  y deciden paralizar las actividades del Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria  Forestal (INIAF)

Debido a la falta de información y denuncias de abuso que se identificaron en la implementación el programa para la siembra de palma aceitera —que está a cargo del Instituto Nacional de Innovación y Agropecuaria Forestal (INIAF)—, los corregidores del Consejo Indígena del Pueblo Tacana (CIPTA) emitieron un voto resolutivo que rechaza el programa en su territorio y determinaron paralizar el proyecto en todas sus comunidades indígenas.

CONSEJO DE CORREGIDORES RECHAZA  EL PROGRAMA DE PALMA ACEITERA

“El 1er Consejo de Corregidores de la gestión 2024, ante las denuncias de problemas y conflictos con los técnicos del Programa de Palma Aceitera Africana que están generando en nuestras comunidades tacanas, rechaza el programa de la Palma Aceitera Africana y su paralización en todas las comunidades de nuestro territorio”, señala la parte resolutiva del documento que fue suscrito el 8 de marzo en la comunidad Nueva Esperanza.

La Palma Africana, también conocida como palma aceitera (Elaeis Guineensis), es una planta cuya siembra es promovida en la Amazonia por el gobierno de Luis Arce, con el objetivo de producir biocombustibles. Las áreas identificadas para su producción en el norte de La Paz son los municipios de San Buenaventura e Ixiamas, áreas que son habitadas por las comunidades tacanas.

INIAF QUIERE IMPONER ESTOS CULTIVOS

PLANTINES.- El Gobierno desarrolla proyecto de la Palma Aceitera destinado a los biocombustibles

“Se ha tomado esta decisión porque los funcionarios del que mayormente están ingresando a las comunidades sin haber coordinado con nuestra organización CIPTA. En el Consejo se ha denunciado que los funcionarios entran y quieren hacer firmar convenios que comprometen a las comunidades sin tener conocimiento ni detalles del proyecto. Tampoco quieren informar sobre cuáles son los impactos que generará el proyecto”, manifestó Miguel Ángel Chipunavi, secretario de Recursos Naturales y Turismo del CIPTA.

Pese a que el proyecto de la palma africana está en marcha desde 2022, los indígenas desconocen detalles como los costos operativos y la cantidad de áreas de cultivo que se requieren para obtener ganancias, entre otros detalles.

En el Consejo de Corregidores, se hizo referencia a que en las comunidades donde ingresaron los funcionarios del INIAF prometieron la generación de trabajo y de ingresos principalmente para las mujeres. Una de las labores más promocionadas fue la de embolsar tierra para los plantines de palma, trabajo por el cual se les paga a las mujeres indígenas 10 centavos por unidad. 

EXPLOTACIÓN DE MANO DE OBRA DE LAS MUJERES INDÍGENAS

“Las señoras han trabajado duramente al día, y por eso se les pagaba de 30 a 50 bolivianos porque es un trabajo duro.  El escarbar la tierra con manos, sacar los abonos, hacer el llenado de las bolsas, alinear los plantines es un trabajo, si vale el término, casi como de esclavo que han estado haciendo. Se supone que las empresas entran para generar economía, para ayudar a las comunidades, no para abusar de ellas, ni mucho menos generar problemas en su territorio, entonces por todos esos aspectos y otros más se aprobó la resolución”, destacó Noe Macuapa, corregidor de San Miguel.

Chipunavi agregó que en reiteradas oportunidades se invitó al director del INIAF para que informe en detalle acerca del proyecto, pero hasta la fecha no recibieron ninguna respuesta. “Llama la atención que no quieran informar, pese a que es nuestro derecho. Por ese motivo se ha paralizado por el tema de los impactos que va a tener el proyecto con la deforestación. Nosotros, como TCO, estamos caracterizados como conservacionistas y no se puede permitir desmontar en grandes escalas”, agregó Chipunavi.

El Programa de Fomento a la Producción de Especies Oleíferas (D.S. 4764) fue inaugurado el 2022 con una inversión de $us 57 millones. El proyecto contempla la producción de materia prima en los municipios del corredor, impulsando la reproducción de plantines de palma africana de aceite. El INIAF apoyó la construcción de viveros en diferentes comunidades interculturales e indígenas, principalmente en 7 de diciembre, Esmeralda, San Isidro, Santa Ana, 25 de Diciembre, Altamarani y Bella Altura.