Una mujer mata a su hijo por presión de su nueva pareja

INFANTICIDIO . Un niño de cinco años fue torturado a golpes y ahogado por su propia madre y su padrastro en una vivienda de la provincia Luribay en La Paz. El niño era víctima de violencia constante por parte del padrastro hasta que al final lo mataron y enterraron en el monte.

Un atroz crimen ocurrido el año pasado se desveló ayer luego de que la Policía presentó a los responsables: la madre y el padrastro del niño. La mujer mató a su hijo por presión de su nueva pareja y por problemas económicos para mantener al niño asesinado, a una niña que tuvo con su segunda pareja y otro bebé en camino.

El hecho se descubrió luego de que el padre biológico del niño de cinco años logró sacarle la confesión a su expareja de nombre Senovia C.

Según lo relatado por la progenitora, el infanticidio ocurrió el 19 de diciembre del año pasado en su domicilio de la provincia Luribay en La Paz. El niño estaba comiendo sopa y de repente se cae de nuca, esto molestó al padrastro de nombre Ludovaldo M., quien golpea al niño con un palo.

Con sangre fría la madre también golpeó al niño con un trapo y lo dejaron mal herido. La mujer quiso llevar al hospital a su primogénito, pero el padrastro se opuso y propuso matarlo para que no sufra.  

La mujer acepta la maquiavélica sugerencia del padrastro y llevan al niño a un pozo de agua para que muera ahogado. El niño al salir del pozo seguía con vida, pero horas más tarde falleció. Acto seguido llevaron el cadáver al monte para enterrarlo.

No se conoce con exactitud la causa de la muerte del niño, puesto que el estado del cadáver impide hacer la autopsia, pero se presume que el niño sufrió un traumatismo encéfalo craneal, dado que su cabeza estaba destrozada.

La justicia determinó la detención preventiva de los imputados, mientras se realiza la investigación. El hombre identificado como Clodovaldo M.Q., de 40 años, fue llevado al penal de San Pedro, mientras que su pareja Zenobia C.C., de 24 años, fue conducida a la cárcel de Obrajes.

Roberto, padre biológico del niño, contó que en principio en 2022 denunció que a su hijo lo secuestraron, pero en realidad lo tenía su madre. Pidió de forma insistente la custodia de su hijo, pero la negaron.

Source Ronald Pérez